El Gainer

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Hugo Hunter
Mayo de 2021

La historia detrás del gainer

Parte 2: La obsesión

Este texto es una continuación de "La historia detrás del gainer", te recomiendo que la leas primero, aunque no es obligatorio hacerlo te dará un panorama más amplio del porque de todo lo que comparto en esta segunda parte. Puedes leer la primera parte aquí.

Situémonos en el contexto: Alrededor de mis 21 a 22 años, y tras descubrir y vivir el feederism como gainer por un tiempo, me decidí a enfocarme en otras cosas como mi carrera y, simplemente, tratar de integrarme a la sociedad. ¿Por qué?, ¿no era engordar lo que más quería? Bien, fue justo por eso; lo quería demasiado. En esos tiempos no pensaba como hoy, no tenía algo que realmente me apasionara lo suficiente como para que lo prefiriera por encima de engordar, no tenía otras aspiraciones. Hoy pienso diferente, el engordar no es lo único que me importa, y aunque he aceptado que el feederism es importante y debe ser parte de mi vida, no lo he convertido en máxima prioridad y está es la historia de cómo eso me ocurrió.

Había subido unos kilos, me sentía grande, sexi, guapo, poderoso… ¡Me sentía gordo y quería más! Y así, mi comportamiento se convirtió en un ciclo: mi mirada se posaba en el espejo, me veía gordo, me sentía gordo, me excitaba, me masturbaba, me ponía a tragar como cerdo todo el día queriendo engordar más, seguía la vida; de repente mi mano tocaba mi barriga por accidente, volvía a tragar con frenesí, subía unos kilos, me veía gordo, me sentía gordo, me excitaba, me masturbaba, me ponía a tragar como cerdo todo el día queriendo engordar más… seguía la vida. Entre más gordo más me excitaba, más quería engordar, y más me alejaba de ser una persona funcional: Me salía de clases o abandonaba actividades, comía y me masturbaba en situaciones inadecuadas, a veces provocaba retrasos y/o accidentes a mi alrededor. Cada vez tenía más de esos momentos incontrolables en los que por alguna circunstancia mi mente me decía "estás gordo", y en ese instante, sin importar cómo y dónde, tenía que hacerlo: buscar la forma de disfrutar de esa gordura que estaba construyendo, comer, engordar más, masturbarme o tener sexo con alguien que disfrutara de lo gordo que me estaba poniendo, que me alimentaran, que me engordaran.

¡Por fin estaba gordo!, y lo disfrutaba demasiado; Sin darme cuenta empecé a poner el feederism por encima del resto de mi vida. Se volvió habitual que me “desapareciera” para masturbarme en los baños luego de que alguien mencionara que me veía gordo, cada vez más, me costaba salir con mis amigos porque me excitaba de comer y sentirme lleno, llegaba tarde a todos lados porque mientras me bañaba o arreglaba para salir perdía la noción del tiempo tocándome y explorándome. Encontrar una estría, darme cuenta de que no me quedaba un pantalón, o que una camisa ya no me cerrara significaba perder una hora: iba a masturbarme y a comer otra vez antes de salir. Con el paso de los meses llegué incluso a lastimarme, empecé a vivir irritado por tener erecciones constantes, por masturbarme hasta 12 veces al día solo por recordar que estaba gordo o sentir que había engordado un poco, solo me detenía cuando las excoriaciones se acumulaban unas sobre otras y el dolor no me permitía continuar, ese dolor fue por mucho tiempo lo único que pudo contenerme.

Pasaron los meses y viví siendo un gainer a mis anchas: comía cada vez más, y pasaba cada vez más horas disfrutando de lo gordo que me estaba poniendo: jugaba con mi panza, pellizcaba mis lonjas, hacía gestos en el espejo para verme más gordo, buscaba feeders en internet o los visitaba en persona cada vez más frecuentemente. Encontrar feeders y otras personas con quien compartir esta parte de mí me llevo a otro nivel: había una comunidad ahí afuera que disfrutaba lo mismo que yo, ya no era un bicho raro con gustos que nadie más tenía, había quienes me querían más gordo, gracias a esa nueva validación me sentía seguro y ya no quería parar.

Finalmente llegue a un punto de quiebre el día que me dejé llevar: ya en la universidad perdí media semana de clases, con exámenes y proyectos importantes incluidos: fueron 3 días en los que me dedique a tragar y a que me hicieran sentir gordo, simplemente me desconecté. Mis compañeros y mi familia me estuvieron buscando con insistencia pero los ignoré, la realidad era que ya no quería regresar, estaba dispuesto a que esa semana se extendiera hasta ser toda mi vida. Naturalmente al regresar me topé de frente con todas las consecuencias de desaparecer como lo hice, y aunque no me arrepiento, fue catastrófico recuperarme del caos luego de lo ocurrido. Ya había tenido la experiencia de entregarme a ese hedonismo desmedido y no había vuelta atrás, empecé a ver cada vez a más feeders, y disfruté mi gordura como nunca antes, como quería que fuera para siempre.

Así, me decidí a que quería dedicar mi vida a eso: con ayuda de varios amigos de la comunidad cree un plan que involucraba rotar con varios feeders que conocía, todo estaba listo para moverme a la ciudad, para a ser solo un cerdo y nada más, no podía pensar en otra cosa: Ya había hecho llamadas, ya tenía boletos en mano, y tenía un poco de dinero para emprender la huida... ¿y luego, si salía mal?, ¿Iba a aplicar la de "me gano la calentura" y regresar? Aun con esa posibilidad seguí en pie con mis planes, pensaba que en el peor de los casos antes que volver hubiera buscado a done más irme y seguir siendo el cerdo que quería ser, en última instancia quizás hubiera terminado de obeso mantenido de programas del gobierno de EU y sumido en la mediocridad, pero obeso como quería y eso era lo más importante ¿o no?… Pensar con tanta seriedad en ser solo un gainer como máxima prioridad hizo que me cayera encima la realidad: claro que los feeders involucrados no iban a poder con eso (algunos no querían más que el momento, otros no tenían los recursos económicos, otros simplemente buscaban el sexo y en general eran todos muy fantasiosos respecto a la situación), y yo tampoco habría podido ayudar a que fuera posible, sobre todo en la parte económica. Y así, viendo todas las limitaciones que tenía regresé con tristeza a “la vida real”. Así es, no me atreví a ser “un gainer de verdad”; no lo hice porque me di cuenta de que mis planes me dejaban dependiente de otros, de que estaba cegado por mi propia gordura y hedonismo. Aún así, no podía dejar de pensar en ello, lo deseaba en demasía.

Quizás de no tener ese momento de reflexión me habría dejado llevar, pero siendo honesto como estaban las cosas y con lo inútil que era en la época seguro hubiera regresado arrastrándome a casa de mis padres un año después, 30 kilos más gordo y con todos los problemas que traería regresar a casa luego de haber huido de esa forma. No lo había pensado como una realidad hasta entonces, solo quería engordar de forma idílica y cuando lo intenté aterrizar en la realidad resultó que no sería algo fácil. Me detuve a pensar, más seriamente y con la cabeza fría, que debía hacer para conseguirlo de verdad; finalmente me convencí a mí mismo de debía ser un adulto independiente antes de poder ser un gainer descontrolado, eso significaba que, al menos en ese momento de mi vida, no podría dedicarme solo a engordar sin pensar en nada más, debía ser una persona funcional dentro de la sociedad.

Poco a poco fui dejando de lado mi ciclo obsesivo, aunque las fantasías nunca se alejaron y hubo muchos altibajos (se lee fácil pero este proceso duró años), y así fue que dejé de intentar engordar con tanta vehemencia, me concentre más en mis estudios y trabajo y con el tiempo me convertí en una “persona normal”, al menos ante la sociedad fuera de la comunidad del feederism: bajé, casi sin darme cuenta, todos esos kilos (mi metabolismo es muy rápido y a no ser que engorde a propósito es muy difícil que suba de peso), y al bajar de peso ese lívido desmesurado desapareció, ya no me sentía gordo y tuve la capacidad de continuar en relaciones más genéricas. ¿Me arrepiento? No, con el tiempo todas mis experiencias me han convertido en una persona muy compleja emocional e intelectualmente, y la verdad eso no lo cambiaría por nada, ni por ser obeso, aunque desearía que ambas cosas hubieran pasado al mismo tiempo.

Tal vez mi historia suene a novela de fantasia gainer, solo que el "plot twist" es que tomé el camino largo, difícil y realista al final: tuve la oportunidad e intenté tomarla, pero descubrí que la vida del gainer no es tan rosa como se pinta en las fantasías. De hecho, hasta el día de hoy hay quienes me reclaman por no haber continuado en ese entonces; me juzgan como hipócrita y cobarde por no haber seguido mi plan, o me condenan por no ser un obeso inmóvil y hedonista a estas alturas de mi vida. Entiendo su frustración porque la comparto en gran parte, pero viéndolo con ojos más maduros, la verdad habría sido una estupidez hacerlo: una muy sexy y sabrosa estupidez. Como ven estuve a nada de abandonarlo todo para ser un gainer a tiempo completo, con el único objetivo en la vida de ser cada vez más obeso, con ese hedonismo desmedido como única motivación. Más seguir ese sueño de gordura y erotismo era renunciar a todo lo demás: amigos, familia, intereses, todo lo que conocía, todos a quienes quería... No volver nunca y transformarme en alguien más. Y al final no pude con esa paradoja de perder todo lo que tienes para tener todo lo que quieres.

Seguido me pregunto que hubiera sido de mi de dejarme llevar ¿cómo y dónde estaría hoy?, ¿Y mi sueño? Aún existe, aunque ha mutado, lo cambié un poco a ese concepto de "comuna gainer" que muchos también idealizan, y si bien no lo veo tan literal, si he pensado mucho en ese concepto de tener cerca a un grupo de amigos con los que pueda convivir, gente que me entienda y que se identifique con lo que me ha pasado: feeders, gainers, admiradores… al final eso va a engordarme más que cualquier otra cosa.

3 Comentarios

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  1. He comentado varias veces y mi comentario no se ve jaja, tiene que pasar por algun filtro o algo asi?

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    1. Bueno vuelvo a comentar por aquí..
      Me presento, tengo 22 años y estudio la universidad. Me sentí muy identificado con tu narración en la parte en la que tenias mi edad y estabas dejándote llevar, yo estoy en esa etapa. Descubrí que me gustaban los gordos y la idea de engordar más cuando tenia 11 años de edad. Mi primera conexión con ese mundo fue por yahoo respuestas, de hecho hice una pregunta que, antes de que cerraran yahoo respuestas, si buscabas ¨Por que me gusta ser gordo?¨ era de las primeras búsquedas que te salía. Posteriormente conocí Grommr y el universo gainer, por fin supe que eso que me gustaba tenia nombre y una comunidad grande (en todos los sentidos hablando jaja) y claro también Tumblr, donde no hicieron mas que aumentar mi deseo de ser muy gordo.
      Desde siempre había tenido un poco de sobre peso, apenas unos 10-15 kg a lo mucho que en si casi no se notaba porque también siempre he sido alto, pero no me era suficiente e incluso provocaba que tuviera una menor seguridad en mi mismo. Siempre decía que cuando entrara a la secundaria engordaría tanto como quería, y después dije lo mismo en la prepa, nunca me sentí listo si no hasta que entre a la universidad, cosa curiosa ya que con la presión de esta misma y el estrés y que caminaba y me movía diario me provoco que bajara de peso, e incluso lo deje un poco a un lado y me dedique ha hacer ejercicio y baje casi a mi peso ideal. Aun viéndome ¨mejor¨ socialmente hablando y en un peso mas ¨sano¨ , no me sentía cómodo con mi cuerpo, no lo odiaba pero tampoco me gustaba. Cuando inicio la cuarentena también hice ejercicio pero no fue hasta octubre del año pasado que dije decidí que ya era hora de llevar a cabo mi mas grande deseo que tuve por muchos años, así que decidí engordar activamente. Desde entonces he aumentado de 34-36 de talla de pantalon a talla 40. Pesaba al rededor de 105 kg y esta mañana me pese y estoy en 126 kg (mi cuerpo es parecido al vato que sale en la tercera fotografía de esta entrada). Me siento mejor que nunca, estoy comenzando a crear el cuerpo que siempre habia querido, he tomado mayor seguridad en mi mismo e incluso esa misma seguridad me ha ayudado a ser mas atractivo y quiero seguir aumentando... eso sí, con metas ¨realistas¨ ya que tengo altas expectativas pero también acepto que mi entorno social no me permite engordar tanto como desearía así que voy poco a poco, ademas de que como tu mencionas, hay que tomar en cuenta muchisimas cosas.
      Mi meta para este año es de 130 kg y tal vez unos kilos mas. Siempre habia querido comentar, me encanta tu pagina jaja

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    2. Gracias por comentar, no hay filtros para los comentarios, pero Google cambia las reglas cuando se le da la gana, así que no puedo garantizarlo. Por otro lado me da mucho gusto que por fin te animaras y te sientas bien. Y mucho más que comentes y participes, muchas gracias por compartir tu experiencia.

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