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Hugo Hunter
Mayo de 2021

Cadáver Exquisito 2: El plan de no-ser

Por Iván Yomero. 


Lo último que me dijo, luego de una larga charla plena de humedad dominical, fue que mantendría contacto conmigo de algún modo, pero que fuera borrándolo de a poco de mi mente, como si nunca hubiera existido él. Generalmente no tomaba ese tipo de charlas con Alex muy en serio, pero está vez entre todo lo dicho, su decisión iba más allá de lo pensado, o eso me parecía: algo así como “resetear su vida”, quise entender, pero era tan inimaginable que no me creía ni comprendía bien a bien sus motivos. Lejos de comprenderlo me causaba confusión. ¿Por qué querría dejar de ser él mismo cuando todo en su vida pareciera estar resuelto? O al menos eso parecía según me contaba, se trataba además de un sujeto agradable, buena persona, querido por muchos, con pocos, o quizás sin enemigos; más bien, ¿qué clase de vacío no podía ser llenado (y no hablo de su voracidad de la que más adelante haré gala) que tenía que re-construirse a sí mismo? Pareciera ser que iba a atentar contra su propio destino: dejar de ser quien se le dijo que era, para hacerse él mismo como le plazca ser. ¡¿Pero qué enfermo puede renunciar a ser quien es para engañarse quiméricamente con llegar a ser a voluntad?! Si la Virgen lo oyera, lo condenaría por no seguir el fiat de la Voluntad (¿divina?) del destino.

Se fue sin decir muchos detalles como si fuera sólo una comida más, pero me dejó una sensación difícil de explicarme; es que todo esto me dejó mosqueado, aturdido, tanto que perdí el apetito aquella tarde de reflexiones. Ese desgraciado de Alex piensa salirse con la suya contra el sino que a todos nos marca desde antes de nacer. ¿Seré capaz yo de renunciar a dicha seguridad o de execrar tal irreverencia? No lo sé. Mucho he pensado desde ese día, repasando las imágenes, los sonidos de las palabras que de su boca emanaban cuales dardos sedantes a mi oído y a mi cerebro pinchaban, que hasta mareado salí de nuestro encuentro de tantos ambages que se resume en no-ser-él; muy poco he concluido. Tal vez debiera pensar en lo que le gustaría hacer para borrar sus huellas de la tierra y para olvidar su identidad más que en la vergüenza o la envidia que me pudieran provocar.


 

2 Comentarios

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